A ti, mi hermana del alma

Nena

Las palabras se me atoran cuando te tengo que hablar, porque aunque te parezca raro, jamás sé qué decirte, nunca me alcanza para hacerte tratar de entender cuánto te amo y lo especial que eres para mí.

Si pudiera resumir todo en una palabra, lo más similar (y la que haría más justicia) sería un GRACIAS, pero eso ya lo sabes, porque eres tan perfecta que siempre te las arreglas para saber todo. Continuar leyendo

Enamorarse sin paracaídas

Me aventé sin paracaídas porque es la única manera de serle fiel al amor, ¿cierto?

Enamorarse sin paracaídas porque sabes que al llegar a la Tierra habrá un sólo par de manos esperando: las tuyas. No me cuesta trabajo sentir, ese es el problema. Tampoco definir mis emociones. Es más, siento como si tuviera dos cuerpos y amo como si tuviera muchos corazones de repuesto, por eso a veces también lloro más que los cielos de septiembre. Continuar leyendo

A ti, mi querido amigo

Vic:

Primero, quiero darte las gracias por todo lo que me has dado; por tu compañía, tu apoyo, tu comprensión y presencia. Por brindarme la oportunidad de tener a mi lado a alguien como tú: en quien confiar, con quien divertirme, con quién soñar…

Te pido perdón por todo lo que yo haya podido hacerte, por no ser tan buena amiga como tú; por haberte dado tanta lata, por hacerte encabronar, por ser una hija de puta, por si te he fallado. Me arrepiento de todos los errores que hayan afectado mucho o poco nuestra amistad, y ten por seguro que fueron inconscientes… Continuar leyendo

Sobre camas y corazones destendidos

Nunca he sido lo suficientemente justa con las personas que me han amado y aún sin serlo he recibido las palabras más hermosas de amor, muchas veces sin merecerlas.

Buscaba ser fuerte, altiva, pasional, y todo lo que buscaba era lo que apenas por momentos pude ser. El pasado es una manta en blanco con infinidad de historias dentro de una sola, son muchos besos de muchas bocas en un solo cuerpo, es una botella vacía con los vinos más exquisitos y el licor más barato. Continuar leyendo

Sobre miedo y amor

Tuve tanto miedo que borré todo lo que escribí, eran cientos de letras que preferí desechar, pero todavía no puedo olvidarlas, tal vez porque no lo deseo, porque no es momento, porque lo que duele se suelta hasta que uno quiere, porque si no se quiere, entonces seremos enterrados con todo lo que no pudimos sudar del cuerpo y alma. Continuar leyendo

Llorar por cosas importantes

Llorar por cosas importantes. Llorar por cosas importantes. Llorar por cosas importantes. Mi abuela decía que debía repetírmelo para no olvidarlo, yo digo que cuando más se pronuncia, le restamos autonomía mientras le sembramos olvido, entonces eso sucedió.

No soy sensata, no sé, no aprendo. Acostumbro llorar porque hace mucho frío o porque suena una canción que me mueve los sentimientos, también porque no puedo aprenderme algunas cosas, no me sale escribir otras o la comida me sabe mal; ni hablar de mi llanto cuando alguien me abandona y ni qué decir de aquella vez que me rompí la pierna o tuve ganas de salir corriendo en medio de aquella entrevista horrible. Continuar leyendo

Sobre mi muerte

Una vez alguien me dijo: “Todos esos que hablan de la muerte no saben lo que están diciendo, ellos nunca se han muerto para saber de lo que hablan. Si yo quisiera escribir de lo que es la muerte y no la vida, ya me hubiera muerto tres veces”.

Es curioso, muchas veces hablo de la muerte, la pienso, la invito, pero no escribo sobre ella porque no sé qué decir que no se asemeje al vacío. Qué divino sería que llegara encarnando a Brad Pitt; o se presentara en un hermoso y sensual vestido negro, como a Oliverio Girondo. Sublime que llegara con el rostro solemne de Chavela Vargas, esa eterna Llorona de Frida Kahlo. Pero en verdad no sé qué decir que no se asemeje al vacío.

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Alexa

Alexa suspiró satisfecha mientras descansaba un poco, sonriente. La cama, que al principio le pareció pequeña, ahora se le antojaba enorme, sólo comparable con la pasión que le provocaba el amante que reposaba a su lado.

El encuentro, ocurrido apenas minutos antes, la llenaba de delicioso placer… Y su humedad, mezclada con la ardiente lava de él, se deslizaba entre sus muslos, provocándole unas deliciosas cosquillas.  Continuar leyendo

Porque cuando amo…

Porque cuando amo, escribo mucho.

Alguna vez, viviendo un amor que primero fue a distancia, escribí: «Yo me enamoré primero de ti, sin embargo, tú me dijiste antes que me amabas. Siendo tan jóvenes y viviendo a muchos cientos de kilómetros de distancia, el esfuerzo por sentirnos cerca debe doblarse, triplicarse, tal vez multiplicarse por noventa, por trescientos, por mil. Continuar leyendo

Pasión y vísceras

A veces las películas no son tan irreales, por supuesto, muy pocas de ellas. Lo que es cierto, en algunos casos y cuando puedes soportarlo, es la aversión hacia el amor y el resentimiento hacia una vida en pareja. El corazón te queda tan atormentado y en pedacitos, que el miedo que sientes llega a ser mucho más grande que el sol.

Te resignas a no saber más de aquella persona que fue tuya y comienzas a canalizar tu altivez (sólo si posees esos dotes) en otras cuyo atractivo te parezca provocador, si no nunca. Y justo éste es el punto en el cual comienzas una colección de cuerpos, y tal vez de corazones; algunas veces sintiendo orgullo, pero la mayoría de ellas sabiéndote abominable. Continuar leyendo